Balbisiana

Proyecto: Rebranding y estrategia de contenidos en redes sociales

Contribución al proyecto

Análisis de marca, auditoría de redes sociales e identificación de oportunidades de posicionamiento y comunicación digital.

Propuesta de rebranding y evolución de la identidad visual, con desarrollo de nuevos códigos gráficos, cromáticos, fotográficos y de dirección de arte.

Desarrollo del concepto estratégico y creativo Premium de obrador, articulando un territorio de marca basado en la artesanía, la precisión y la creatividad.

Diseño de una nueva estrategia de contenidos y social media: pilares editoriales, arquitectura de contenidos, formatos, campañas y planificación digital.

Desarrollo de conceptos creativos, storytelling y tono de voz, con propuestas visuales y narrativas para reforzar el reconocimiento de marca y la conexión con su comunidad.

Desarrollar una propuesta de rebranding y estrategia de social media que reforzara el posicionamiento de Balbisiana y ampliara su universo de marca más allá de la pastelería premium.
Construir una identidad visual y narrativa capaz de integrar nuevas líneas de negocio, diferenciar la marca y conectar con su comunidad sin perder los códigos que la hacen reconocible.

Desarrollo del territorio conceptual «Premium de obrador», situando la artesanía, la precisión y la creatividad en el centro del posicionamiento.
Propuesta de evolución de la identidad visual mediante nuevos códigos cromáticos, dirección fotográfica, lenguaje gráfico y referencias editoriales.
Diseño de una estrategia integral de social media con pilares de contenido, narrativa de marca, tono de voz, conceptos creativos, formatos y campañas.
Definición de un sistema de planificación, escucha de comunidad y análisis de resultados para conectar los contenidos con los objetivos de marca y negocio.

Una propuesta integral de rebranding y comunicación digital articulada bajo el concepto «Más Balbisiana. No otra Balbisiana».
Un universo visual y narrativo más amplio, reconocible y adaptable a diferentes productos, experiencias y líneas de negocio.
Una estrategia editorial con criterios definidos para desarrollar contenidos, construir marca y fortalecer la relación con la comunidad, acompañada de propuestas creativas y aplicaciones visuales.
El resultado corresponde a la propuesta estratégica y creativa desarrollada, no a métricas de implementación posterior.

El estándar Balbisiana / Premium de obrador

Detrás de la imagen impecable de Balbisiana hay una cantidad extraordinaria de decisiones que apenas aparecen en su comunicación: el tiempo exacto de una infusión, las pruebas antes de incorporar una receta, el gramaje de una servilleta o la búsqueda de una piedra con el azul preciso para un terrazo.
La propuesta creativa parte de hacer visibles esas decisiones y de incorporar la cultura del obrador al lenguaje visual de la marca: manos, ingredientes, herramientas, pruebas, descartes y producción a escala. Un premium que también se reconoce en la precisión del trabajo y en el conocimiento técnico que sostiene cada producto.

La narrativa se desplaza del producto terminado hacia todo lo que ocurre antes y alrededor de él. Una receta que se prueba varias veces, una técnica que se aprende por repetición, una decisión de Paula sobre un material o una tarta que pasa del obrador a la mesa.
A partir de estas historias se plantean series y formatos capaces de mostrar Balbisiana desde perspectivas menos habituales, combinando fotografía editorial, vídeo de proceso, sonido, personas y detalles cotidianos sin perder su identidad estética.

Precisa al hacer. Imprevisible al crear.

Una segunda idea atraviesa la propuesta: Balbisiana combina una ejecución extremadamente precisa con una creatividad que admite el juego y la experimentación. Desde unas Trufitas nacidas de una técnica todavía no dominada hasta una pirámide que parecía imposible o los diamantes escondidos en roscones.
Este contraste permite introducir formatos más inesperados, humor y recursos visuales contemporáneos sin abandonar la sofisticación de la marca.

La propuesta incorpora también las historias que explican cómo Balbisiana ha llegado a ser reconocible: recetas familiares, primeras cajas, recuerdos de Paula, decisiones sobre materiales y objetos que han permanecido desde sus comienzos.
Estas historias se articulan en formatos como Las pequeñas obsesiones, El archivo Balbisiana o Hasta que se abre, donde el producto, las personas y las situaciones cotidianas permiten ampliar el relato más allá de la fotografía de una tarta.

YO LLEVO ALGO

Siempre hay alguien que nunca llega con las manos vacías. A una comida familiar, un cumpleaños en la oficina o una cena improvisada. Aunque le hayan dicho que no traiga nada, aparece con algo para compartir.
A partir de ese comportamiento cotidiano, desarrollé «Yo llevo algo», un concepto creativo que permite presentar Balbisiana en distintas ocasiones de consumo, incorporando tanto sus productos dulces como los salados, regalos y propuestas de catering.

Cuatro personas, cuatro lugares, cuatro cajas y cuatro ocasiones distintas. Cada episodio comienza con una situación reconocible y una frase que se repite: «No traigas nada».
Pero siempre aparece alguien que responde: «Yo llevo algo».

«Yo llevo algo» parte de una ocasión de consumo reconocible para mostrar cómo Balbisiana puede estar presente en situaciones muy distintas, sin limitar la comunicación al producto o a las campañas estacionales.


En Instagram y TikTok, el concepto se desarrolla como una serie audiovisual protagonizada por distintas personas y ocasiones. Stories, creadores y UGC permiten ampliarlo con historias reales de quienes siempre se encargan de llevar algo.


La misma idea puede trasladarse a campañas de Paid Social, email marketing, web y comunicación en tienda, adaptando el producto y el mensaje a cada ocasión: postres para comidas familiares, salado para reuniones, regalos para celebraciones o catering para empresas.


El objetivo es ampliar las ocasiones de compra y dar visibilidad a distintas líneas de negocio, utilizando un concepto reconocible que pueda mantenerse en el tiempo y adaptarse a diferentes canales.

LAS PEQUEÑAS OBSESIONES

En Balbisiana hay decisiones que llegan a un nivel de precisión poco habitual: el tiempo exacto de una infusión, el gramaje de una servilleta, la búsqueda de una piedra que tenga el azul adecuado para el terrazo o las pruebas que determinan si una receta entra finalmente en carta.
A partir de esta observación desarrollé «Las pequeñas obsesiones», un concepto creativo que convierte esas decisiones, normalmente invisibles para el cliente, en historias que permiten conocer cómo se construye el estándar Balbisiana, tanto dentro como fuera del obrador.

Cada episodio parte de un detalle concreto y reconstruye las decisiones que hay detrás: qué se buscaba, qué alternativas se probaron, qué se descartó y por qué se eligió finalmente una opción.
Una servilleta puede llevarnos a una conversación sobre materiales; un tono de azul, a la elección de una piedra; una receta, a las pruebas que nunca llegaron a mostrarse.
La narración puede incorporar a Paula, al equipo del obrador, proveedores y otras personas implicadas en esas decisiones, utilizando fotografías de archivo, pruebas, objetos, conversaciones y grabaciones del proceso.

«Las pequeñas obsesiones» está planteada como una serie editorial recurrente para ampliar el reconocimiento de Balbisiana más allá del producto terminado, el packaging y sus códigos gráficos habituales.


En Instagram, se desarrollaría mediante Reels y carruseles que permitan detenerse en los materiales, las pruebas y las decisiones. En TikTok, el tratamiento sería más espontáneo, con conversaciones, demostraciones y situaciones reales en las que algo se prueba, se corrige o se descarta. Stories permitiría incorporar preguntas, comparaciones entre opciones y pequeños avances de los procesos.

La serie también podría extenderse a web, newsletters y espacios físicos, recuperando fotografías, muestras, cuadernos u objetos relacionados con cada historia. Por ejemplo, mostrar en tienda el material que se buscó durante semanas o las distintas versiones de una receta.


El objetivo estratégico es que el reconocimiento de Balbisiana dependa cada vez menos de identificar su azul o su caja y cada vez más de reconocer las decisiones que hay detrás de lo que hace.